Rechazo sindical a la autorización de cabotaje para JetSMART Chile y nueva polémica por la apertura aerocomercial

La habilitación otorgada por el Gobierno nacional a JetSMART Chile para operar vuelos de cabotaje en Argentina profundizó el conflicto con los gremios aeronáuticos.

<p>Buenos Aires, 16 octubre (NA)- La decisión del Gobierno nacional de habilitar a la compañía JetSMART Chile para operar vuelos de cabotaje dentro de la Argentina volvió a generar una fuerte controversia en el sector aerocomercial y provocó la reacción de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), que se declaró en estado de alerta y movilización. La medida, formalizada a través de la Disposición 27/2026 de la Subsecretaría de Transporte Aéreo y publicada el 14 de octubre, se inscribe en la política de desregulación y apertura del mercado impulsada por la administración de Javier Milei, que en los últimos meses avanzó con una serie de modificaciones normativas destinadas a ampliar la participación de operadores extranjeros en el transporte aéreo doméstico. La autorización se vincula con la denominada “novena libertad del aire”, una de las modalidades más amplias dentro de los acuerdos de transporte aerocomercial, que permite a una aerolínea extranjera realizar vuelos íntegramente dentro del territorio de otro país. El Gobierno sostiene que estas medidas apuntan a incrementar la competencia, ampliar la oferta de servicios y favorecer una reducción de tarifas para los pasajeros, en línea con la política de “cielos abiertos” promovida por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado y la Secretaría de Transporte. Sin embargo, la decisión generó un inmediato rechazo entre diversos sectores sindicales de la actividad, que consideran que la autorización constituye un nuevo avance sobre el mercado doméstico en perjuicio de las empresas radicadas en el país y de los trabajadores argentinos. En un duro pronunciamiento difundido este jueves por la red social X, APLA calificó la medida como “un ataque directo a la industria aerocomercial nacional” y responsabilizaron por la decisión al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y al subsecretario de Transporte Aéreo, Hernán Gómez. Según el documento sindical, la habilitación otorgada a JetSMART Chile “provocará una mayor competencia con empresas locales bajo marcos laborales diferentes, lo que, a criterio de los sindicatos, podría traducirse en pérdida de puestos de trabajo, reducción de condiciones laborales y una creciente precarización del empleo aeronáutico”. Los dirigentes también advirtieron sobre las consecuencias que, a su entender, tendría la profundización de la apertura aerocomercial sobre los usuarios. En ese sentido, sostuvieron que experiencias recientes en el sector “demostraron que la expansión de modelos de bajo costo puede derivar en cancelaciones, reprogramaciones y conflictos operativos que terminan afectando a los pasajeros”. El comunicado recordó, además, que los gremios ya habían cuestionado otras iniciativas impulsadas por la actual administración para flexibilizar regulaciones y ampliar el acceso de operadores extranjeros al mercado argentino. Desde los sindicatos sostienen que estas reformas “forman parte de un proceso de transformación estructural que podría afectar capacidades técnicas, operativas y laborales desarrolladas históricamente por la industria nacional”. Uno de los puntos centrales de la crítica estuvo vinculado a la seguridad operacional. Los representantes gremiales afirmaron que “la aviación comercial no puede quedar sometida exclusivamente a una lógica de reducción de costos y reclamaron preservar los estándares de control, capacitación e inversión necesarios para garantizar la seguridad del sistema”. En esa línea, remarcaron que las políticas de desregulación “no deberían implicar una disminución de exigencias regulatorias ni una flexibilización de los mecanismos de supervisión estatal sobre las compañías aéreas que operan en el país”. La habilitación a JetSMART Chile se suma a una serie de medidas adoptadas durante los últimos meses en el marco de la estrategia oficial de apertura del mercado aerocomercial. Desde el Gobierno argumentan que la competencia entre operadores permitirá mejorar la conectividad y generar beneficios para los consumidores, mientras que los gremios consideran que dichas reformas favorecen a grandes grupos empresariales en detrimento de la estructura productiva y laboral local. Frente a este escenario, APLA anunció que se declara en estado de alerta y movilización y anticipó que evalúam distintas acciones para intentar revertir la decisión administrativa. El conflicto abre un nuevo capítulo en la disputa entre el Gobierno y los trabajadores aeronáuticos, un sector que ya protagonizó diversos enfrentamientos por los cambios regulatorios impulsados desde fines de 2024 y durante todo 2025 y 2026. La controversia adquiere especial relevancia porque la autorización a JetSMART Chile representa uno de los casos más significativos de aplicación de las nuevas políticas de apertura del mercado aerocomercial argentino. Mientras el Ejecutivo sostiene que busca consolidar un esquema más competitivo e integrado con la región, los sindicatos advierten que la medida podría tener consecuencias duraderas sobre el empleo, la estructura industrial y el funcionamiento del sistema aerocomercial nacional. Agencia NA.</p>








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