Apreciaciones de la Academia Nacional de Geografía sobre los límites provinciales y jurisdicciones menores de la Argentina

La precisión de los límites tiene dentro de ese enfoque consecuencias particulares para cada una de ellas que pueden contribuir a una mejor gestión local con proyección hacia lo general.

<p>Buenos Aires, 25 septiembre (NA) -- Nos pareció oportuno integrar en la consideración a todas las jurisdicciones que forman parte de la división político-administrativa de la República Argentina por presentar afinidades, si bien en distinta escala y diferentes alcances. La precisión de los límites tiene dentro de ese enfoque consecuencias particulares para cada una de ellas que pueden contribuir a una mejor gestión local con proyección hacia lo general. Las tierras emergidas de nuestro país están divididas inicialmente en veinticuatro jurisdicciones primarias que corresponden a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires, Capital Federal, con una autonomía especial, 15 comunas de gestión y habitada por 3.000.000 de personas. Forman parte de las provincias más de 500 partidos o departamentos, cerca de un millar de municipios de 1ra., 2da. Y 3ra. categoría (sin considerar a los correspondientes a las provincias de Buenos Aires, La Rioja, Mendoza y San Juan, donde los municipios están comprendidos dentro del partido o departamento) y más de 1.000 pequeñas formas locales de administración (comunas, delegaciones municipales y comisiones de fomento). Los límites de todas estas jurisdicciones a través de las cuales se estructura el funcionamiento del Estado, se fundaron en elementos geográficos y en razones tanto históricas como sociopolíticas que sufrieron modificaciones a través del tiempo. Desde mediados del siglo pasado comienza a citarse oficialmente la mancha urbana que excede a la estructura antes mencionada formando conurbaciones (el Área Metropolitana de Buenos Aires con cerca de 14.000.000 de habitantes y otras como el Gran Córdoba, el Gran Rosario y el Gran Mendoza, con poblaciones millonarias). QUÉ DICEN LOS LÍMITES JURISDICCIONALES En particular, los textos de las legislaciones que establecen los límites de las jurisdicciones primarias tienen mucha antigüedad, fueron redactados conforme al estilo y con referencias al paisaje existente en esa época, obtenidos por observación directa. Hay topónimos citados que han desaparecido o han sido reemplazados. Actuaron durante centenas de años sobre esa geografía procesos geomorfológicos, de erosión y acumulación; desastres naturales; movimientos de ascenso y descenso; cursos hidrográficos cambiantes y varios más. Por su parte el hombre, especialmente con el crecimiento de la urbanización, fue y sigue siendo un permanente modificador del medio. En el caso de las sectorizaciones dependientes (departamentos, localidades) los cambios tienen cierta habitualidad, originados casi siempre en decisiones que persiguen mayor practicidad en la administración o por otras influencias circunstanciales. Hasta hace pocas décadas atrás predominó, para llevar al terreno lo establecido por ley, la ejecución personalizada donde en buena medida el mejor resultado alcanzado dependía de una suerte de simbiosis entre el instrumento y el operador, junto con las condiciones ambientales imperantes durante el registro. Aún existe un déficit significativo en la demarcación limítrofe que originaron conflictos entre provincias o en departamentos de alguna de ellas que, en algunos casos, debieron dirimirse en el ámbito judicial. Lamentablemente ante alguna incertidumbre manifestada en proyectos para la radicación de población, durante la ejecución de nuevas infraestructuras o intenciones de emprendimientos económicos en zonas limítrofes se originaron conflictos que, en algunos casos, debieron dirimirse en ámbito judicial. Hubo intentos de superar los disensos limítrofes fronterizos que no alcanzaron el objetivo buscado, por carecer de un consenso general. Claramente en la delimitación se desarrolla una solución técnica donde no faltan componentes de identidad y generosidad. No caben dudas que en esta materia los avances tecnológicos alcanzados ofrecen nuevas posibilidades para mejorar la determinación, materialización y documentación de los límites territoriales, superando las eventuales divergencias que puedan existir y, fundamentalmente, evitando disputas y litigios a futuro, que siempre son inconvenientes. La infraestructura geodésica nacional, hoy sustentada en el marco de referencia POSGAR 07 y en redes de estaciones permanentes GNSS, permite vincular las determinaciones realizadas por organismos nacionales, provinciales y municipales dentro de un sistema de aprovechamiento general, con elevados niveles de precisión y trazabilidad. Estamos convencidos que con el acuerdo y participación de representantes de los gobiernos provinciales, junto con organismos altamente especializados como el Instituto Geográfico Nacional y profesionales capacitados se puede abordar la determinación de los límites mediante la realización de procedimientos precisos, verificables y reproducibles. Estas herramientas se complementan con los Sistemas de Información Geográfica (SIG), que permiten integrar y relacionar coordenadas, cartografía, catastros, imágenes y antecedentes documentales, en bases de datos vinculadas. Por su parte, las modernas técnicas de proyección y representación cartográfica permiten adecuar la información a las características del territorio y a la finalidad de cada trabajo. Los conceptos de geometría fractal propuestos en 1975 por el matemático Benoit Mandelbrot aportan a su vez una perspectiva complementaria para comprender la complejidad y la dependencia de la escala que pueden requerir la presentación de determinados límites naturales. El objetivo no debe ser solamente definir una línea sobre un mapa, sino establecer una delimitación georreferenciada y documentada, vinculada a un marco de referencia común susceptible de conservación y actualización a futuro. Completar las demarcaciones limítrofes constituye una asignatura pendiente que además de necesario, aprovecharía infraestructura tecnológica existente y el calificado capital humano disponible. Los beneficios enunciados, seguramente podrán actuar como un acicate para avanzar en otros temas sensibles como el desarrollo de fronteras interiores, que pueden constituirse en auténticas vidrieras provinciales, aumentando su seguridad y mejorando la calidad de vida de sus habitantes. Agencia NA</p>








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