A través de un documento oficial, la Federación de Veteranos de Guerra “2 de Abril” pidió separar la pasión futbolística del legítimo reclamo de soberanía nacional.
<p>Buenos Aires, 13 julio (NA) - A pocas horas de que la Selección Argentina dispute una histórica semifinal del Mundial 2026 frente a Inglaterra, el partido sumó una profunda y necesaria reflexión institucional vinculada a la memoria colectiva del país. Lejos de alimentar hostilidades o discursos de odio en los medios y las tribunas, los excombatientes nacionales sentaron una postura contundente.</p>
<p>Bajo el título "El sentimiento malvinero no se negocia: la memoria se defiende en cada cancha"**, la Federación de Veteranos de Guerra “2 de Abril” emitió un comunicado oficial dirigido a la opinión pública y a los hinchas. La consigna principal del texto fue tajante: "El deporte no es una guerra, no es una revancha, es solo un partido”.</p>
<h3>Fútbol, soberanía y respeto: los puntos clave del documento</h3>
<p>Los excombatientes reconocieron el enorme fervor popular que genera ver al conjunto dirigido por Lionel Scaloni entre los cuatro mejores equipos del planeta, tras dejar en el camino a Suiza. Sin embargo, consideraron indispensable trazar una frontera clara entre el folclore del fútbol y el reclamo territorial por las Islas Malvinas.</p>
<p>El documento detalla los siguientes ejes conceptuales:</p>
<p>No es una compensación histórica: La organización remarcó que la semifinal de la Copa del Mundo de la FIFA debe interpretarse estrictamente como una competencia deportiva y bajo ningún concepto como una “revancha armada ni una compensación histórica” por el conflicto bélico de 1982.</p>
<p>La vía pacífica como bandera: El reclamo soberano y legal sobre el archipiélago austral se sostiene ante la comunidad internacional mediante “la verdad histórica y el reclamo pacífico e irrenunciable” establecido por la Constitución Nacional, y no por el resultado de los noventa minutos de un juego.</p>
<p>Erradicar la xenofobia: Los veteranos instaron a los hinchas a alentar con pasión pero evitando expresiones de odio o discriminación hacia el rival, haciendo que el grito de "¡Malvinas Argentinas!" actúe como un símbolo de memoria viva y respeto por los 649 argentinos fallecidos en las islas.</p>
<h3>El contexto del fixture mundialista</h3>
<p>La Federación no pasó por alto el particular escenario que presenta el cuadro de las instancias finales del certamen internacional, el cual no solo cruzó a la Argentina con el seleccionado británico, sino que en la otra llave de semifinales tiene como protagonistas a España y Francia.</p>
<p>El escrito define a estos rivales como "naciones con un profundo lazo en la historia, la diplomacia y el reclamo de soberanía de nuestro archipiélago". Pese a la inevitable carga simbólica que despiertan estos cruces, los excombatientes concluyeron su mensaje solicitando a la sociedad y a los medios de comunicación vivir la jornada del próximo miércoles en paz, honrando el esfuerzo de los jugadores en la cancha y manteniendo alta la bandera de la memoria con madurez democrática.</p>
<p>Agencia NA</p>

